Putas y guerrilleras

Los represores les decían putas y guerrilleras. Les gritaban eso apenas las secuestraban y lo repetían una y otra vez durante sus estadías en el infierno. Es lo que cuentan Miriam Lewin y Olga Wornat, militantes en su juventud y periodistas de renombre desde hace décadas, en, tal vez, el libro más descarnado, honesto y conmovedor sobre lo que ocurrió en los centros clandestinos de detención en la década de 1970. Son decenas de historias silenciadas, de confesiones largamente elaboradas incluidas las de las autoras y de una rebelión contra el relato oficial sobre esos años. No sólo...


























































