Antes yo que nosotros

Sí, existe una fórmula mágica para disfrutar de relaciones fantásticas desde el respeto y la libertad: yo primero. ¿Cuántas horas dedicamos las mujeres a hablar de lo difícil que es encontrar a la pareja ideal o de lo perfecta que sería nuestra relación si él cambiara o se comprometiera o comprendiera que estamos hechos el uno para el otro? Demasiadas. Y lo hacemos sin pararnos a pensar que nuestras relaciones son espejos de nosotras mismas. Si no nos respetamos, si no nos amamos completa e incondicionalmente, el otro tampoco lo hará. Ha llegado el momento de preguntarnos quiénes...
