"El señor Patissot, memorable protagonista de esta historia, es, valga el juego de palabras, todo un personaje. Preocupado por su salud después de un ligero malestar, y siguiendo las recomendaciones de su médico, se propone recobrarla organizando cada domingo, metódica y minuciosamente, grandes y «deportivos» paseos por los alrededores de París. Cada uno de ellos dará pretexto a situaciones tan ridículas como desternillantes. Figura caricaturesca del perfecto burócrata, funcionario amante del gobierno, camaleón político y «amical» cuando hace falta, Patissot tiene, sin embargo,...