La era del siervoseñor

A primera vista, la publicidad es una negación de la filosofía, una especie de antifilosofía, pues, frente a la tradición y el logos, parece marcada por la trivialidad y el fomento de las pasiones propios de nuestro tiempo. Sin embargo, Quessada ve en esta oposición una simetría íntima; lejos de pertenecer a la imagen, la publicidad corona el reino del discurso y compite con la filosofía en la definición de la ciudad platónica. La tesis de este brillante ensayo es audaz - hija de la sofística y la democracia, la publicidad completa el trabajo inacabado por la filosofía. Ante el...