Este libro es una indagación valiente y demoledora de la obsesión arquitectónica de presidentes, primeros ministros, alcaldes, dictadores, magnates y otros personajes poderosos y en el endiosamiento de los arquitectos que se han puesto a su servicio. El resultado es una mirada ácida, rebosante de anécdotas entre bambalinas, sobre la arquitectura convertida en representación del poder y arma propagandística, y una reflexión crítica y polémica sobre las relaciones -interesadas, turbias, tensas- entre los arquitectos y los poderosos a lo largo del convulso siglo XX, y sobre los excesos ...