CONTENIDO: “Soñé que era una mariposa y al despertar no supe si era un hombre que había soñado ser una mariposa o una mariposa que estaba soñando ser hombre”. Cuando Chuan Tzu escribió, tres siglos antes de Cristo, este pequeño texto, abrió el camino para encerrar historias en pocas palabras. También, para hacer que la ficción traspase y supere la realidad. El microcuento es un relámpago, una chispa cargada de ironía, de irracionalidad, de fantasía en medio de la tormenta del día a día. Pocas palabras que, bien engarzadas, logran una sonrisa, o una reflexión o,...