Dios, se sirve de nosotros como instrumento de sus revelaciones. Pero no metas a Dios en tu cabeza tratando de comprender sus designios, su grandiosidad desborda nuestro entendimiento. Sin pensarlo, en mi mente se iluminó la imagen de Beatriz Martí, que cubierta con un manto de fe salió en busca de su amor, transitando por un trayecto lleno de dificultades que le había trazado su destino. Hasta que se encontró otra vez frente a él. Un amor que nació en ella después de haberlo despreciado, porque en el primer momento no se dio cuenta que era su verdadero amor. El amor de Stefano,...