Memorias del general Thiébault en España (1801-1812)

AQUEL GENERAL al que inmortalizaría en cierto modo A. Dumas no se recató a la hora de contar sus hazañas o su capacidad de abnegación. Suficientemente lúcido para no olvidar su condición de invasor, no podía por menos de reconocer que «la mayoría de los habitantes» se alegraría de su marcha. Pero a él parecía con¬vencerle la estima de las minorías: las autoridades civiles y eclesiásticas que por la tarde del día 31 le habían dado muestras de afecto. Al alba del día siguiente, esta contraposición de masas y élites se desvanece cuando afirma que «algunos miles de...


























































