Epílogo

Estoy escribiendo esto porque suplicasteis. Ya sabéis cuanto amo las súplicas. De hecho, probablemente sabéis demasiadas cosas y las sabéis demasiado bien. ¿Quién soy yo? Bueno, eso es lo que estoy intentando averiguar. Fui un prostituto en mi juventud, un asesino desde adolescente, y un monstruo como hombre. Soy el hombre que secuestró a Livvie. Soy el hombre que la mantuvo en una habitación oscura durante semanas. Pero, por encima de todo, yo soy el hombre que ella ama. Ella me ama. Es bastante enfermizo, ¿verdad? Por supuesto, hay más de nuestra historia de lo que se puede...


























































