Todo ser humano es poesía. Compleja o sencilla, viva y valiente, reflexiva, emocional, sensible, inteligente y también inentendible, profundamente espiritual o filosófica, o simplemente desinteresada e inconmovible. Muy variada, por supuesto, pero también muy digna de ser leída, aunque después se quede en el olvido. El análisis introspectivo de las emociones y los sentimientos, la náusea existencial, el paso del tiempo, la terrible realidad de la muerte, lo efímero de la vida, la necesidad de la empatía como leit motiv social, la crítica constructiva/destructiva hacia las...